¿CUALES SON LOS SIGNOS DE ALARMA?

Hacen sospechar la presencia de enfermedad infecciosa, tumoral o metabólica de la columna, o de patología en tórax, abdomen y/o intrapélvicas que se puedan manifestar con dolor lumbar agudo

• Trauma mayor

• Pacientes menores de 17 años ó mayores de 50 años

• Fiebre persistente

• Historia clínica de cáncer o enfermedad metabólica

• Compromiso muscular severo (fuerza muscular igual o menor de 3/5)

• Disminución del tono del esfínter anal ó disfunción de la vejiga o el colon

• Anestesia en “silla de montar”

• Lumbalgia nocturna o durante el reposo

• Pérdida de peso sin causa aparente

• Corticoterapia sistémica

• Masa abdominal pulsátil

 

Para la gran mayoría de pacientes con dolor lumbar, con o sin radiculopatía, no son necesarios los estudios de radiología y laboratorio en las primeras cuatro semanas de evolución. Se justifican las ayudas diagnósticas desde la primera consulta para aquellos casos de trauma evidente, sospecha de enfermedad Recomendar a los pacientes con dolor lumbar sin signos de alarma el mantenerse activos y realizar actividades de la vida diaria.

- Actividades de la vida diaria

Recomiende a sus pacientes el realizar todas aquellas cosas que normalmente harían, provea consejo y apoyo para superar cualquier limitación que puedan encontrar. Refuerce el hecho de que la actividad no produce daño a la espalda y lo importante que es el nivel de actividad para recuperar las funciones normales. Es importante el asegurar el mejor manejo posible del dolor.

- De vuelta al Trabajo

El trabajo como tal, es importante tanto para la recuperación mental como para la recuperación física. Una recomendación temprana de volver al trabajo probablemente significará menos horas laborales perdidas, menor riesgo de problemas a largo plazo y dolor lumbar crónico. Es importante el discutir las actividades laborales, en especial aquellas que requieren levantar cargas pesadas o movimientos extremos, ya que puede ser necesario el modificar dichas actividades por un tiempo.

- Consejería

- Aquellos pacientes con dolor intenso pueden presentar temor de exacerbar su dolor o desarrollar un dolor crónico. Estos temas deben ser abordados por el personal de salud. Es importante asegurarle al paciente que es muy probable que su dolor desaparezca y que la mayoría de las personas presentan una recuperación excelente. También es importante que comprendan que después de una buena historia clínica y examen físico sin signos de alarma, no hay necesidad de realizar otros exámenes. En particular, deben comprender que el realizar nuevamente la actividad que desencadenó los síntomas no producirá mayor daño a la espalda.

-Cual es el manejo ideal?

Las intervenciones que han demostrado ser efectivas para controlar los síntomas del dolor lumbar incluyen los analgésicos y la manipulación (terapia física) -

- Analgésicos

La prescripción de dosis regulares, en comparación con su uso .“según sea necesario.” ha demostrado ser efectiva en el control del dolor. Paracetamol o acetaminofén y los anti-inflamatorios no esteroidales (AINES) han demostrado ser efectivos. Una prescripción escalonada para asegurar que el dolor es adecuadamente controlado, facilita un regreso temprano a realizar actividades normales.

En general se recomienda iniciar con Acetaminofén y cambiar a AINES si es necesario. Una aproximación es iniciar con Acetaminofén y si el paciente permanece sintomático puede cambiarse a un ciclo con Acetaminofén y un opioide débil como la codeína. Es de especial importancia los posibles efectos adversos de la terapia con AINES, en especial en aquellos pacientes de riesgo (65 años, historia de úlcera etc), por lo que se recomienda evaluar la necesidad de prescribir antiácidos, antagonistas de los receptores H2 o inhibidores de bomba con el fin de brindar protección gástrica.

- AINES tópicos

No se ha encontrado evidencia de buena calidad que compare el uso de AINES tópicos y AINES orales en los pacientes con dolor lumbar. Se encontró evidencia del uso de AINES tópicos en comparación con placebo, donde se ha observado que producen una mejoría en el dolor. Sin embargo, existe un volumen mayor de evidencia sobre la efectividad del tratamiento oral pero se describe una menor frecuencia de efectos adversos con un tratamiento tópico de AINES.

- Relajantes Musculares.

Se encontró evidencia de que el uso de relajantes musculares reduce el dolor lumbar, la tensión muscular y mejoran la movilidad. Diazepam es el medicamento más ampliamente usado, de bajo precio y autorizado para su uso como relajante muscular. En general los relajantes musculares presentan efectos adversos significativos como somnolencia y dependencia física, incluso con ciclos cortos (1 semana). Por estas razones, se recomienda su uso en aquellos pacientes que presentan un espasmo muscular intenso. La duración óptima del tratamiento es de 3-7 días y por un máximo de 2 semanas. Las comparaciones entre los relajantes musculares y los AINES permanecen inconclusas.